CONFIANZA
Sábado 24 de Abril de 2010 18:45

Después dijo Jesús a sus discípulos: "Por tanto os digo: No estéis preocupados por lo que habéis de comer para vivir, ni por la ropa con que habéis de cubrir vuestro cuerpo. La vida vale más que la comida, y el cuerpo, más que la ropa. Fijaos en los cuervos: no siembran, ni siegan, ni tienen almacén ni granero. Sin embargo, Dios les da de comer. ¡Cuánto más valéis vosotros que las aves! De todos modos, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora? Pues si no podéis hacer ni aun lo más pequeño, ¿por qué preocuparos por las demás cosas? "Fijaos cómo crecen los lirios:ñ no trabajan ni hilan. Sin embargo, os digo que ni aun el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¡cuánto más habrá de vestiros a vosotros, gente falta de fe! Por tanto, no andéis afligidos buscando qué comer y qué beber. Porque todas esas cosas preocupan a la gente del mundo, pero vosotros tenéis un Padre que ya sabe que las necesitáis. Buscad el reino de Dios y esas cosas se os darán por añadidura. (Lucas 12:22-31)

La confianza en Dios deriva aquí de la observación de la vida y de la naturaleza en sus aspectos animal y vegetal 24-28 (leer) La vida es más que el comer; (¿No valéis vosotros mucho más que los pájaros? Cuanto más a vosotros hombres de poca fe?) El creyente tiene vida recibida de su Creador que no depende absolutamente de las cosas materiales con las que pueda contar. No hay duda de la capacidad de Quien nos da vida para suplir las cosas superfluas, aunque necesarias para sus criaturas. El creyente sabe que el hombre está dotado por Dios de capacidades innatas muy superiores a las de los pájaros. Parece que el cuervo no destaca por su docilidad ni por su cuidadosa planificación alimentaria, pero tiene lo suficiente, ¿Cuanto más puede esperar el hombre? Las flores más insignificantes y pasajeras son vestidas hermosamente. Quien las hizo se cuida de darles tierra, sol y lluvia para manifestar su esplendorosa belleza. El creyente sabe cuanto puede depende de su Señor cualquiera que sea la circunstancia.

 

Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. (29) Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas (31)

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; 2ªCoritios 9:8